Del 17 al 21 de noviembre de 2025, el Señor nos concedió el privilegio de visitar la División de Colombia, un país lleno de belleza natural y, sobre todo, una profunda pasión espiritual.
Cada encuentro, cada saludo, cada conversación confirmó una verdad que fortaleció nuestro corazón: Colombia es un campo fértil donde la semilla del Evangelio sigue germinando con fuerza y propósito.
Desde el primer día de nuestra llegada experimentamos una atmósfera de fe genuina, de servicio comprometido y de esperanza. A lo largo de la visita pudimos ver el impresionante potencial futuro que Dios ha depositado en esta División.
En cada Nombramiento, en cada programa, en cada Oficial y Soldado, encontramos una llama encendida, es el deseo profundo de hacer de la misión del Ejército de Salvación una realidad palpable.
Uno de los momentos más significativos de nuestra visita ocurrió en la Ciudad de Pereira, donde celebramos un encuentro especial con los Oficiales de la División. Allí compartimos sobre “El Llamado”, tomando como base Éxodo capítulo 4, un pasaje que nos confronta y nos anima.
Moisés, como tantos de nosotros, se encontraba lleno de dudas: “¿Y si no me creen? ¿Y si fallo? ¿Cómo podré hacerlo? ¿Cómo viviré?” Preguntas tan humanas… tan nuestras. Pero Dios no lo rechazó. No lo comparó. No lo sustituyó. Lo acompañó. Lo equipó. Lo llenó de Su presencia.
En nuestro compartir recordamos tres certezas esenciales del llamado divino:
- Dios no solo llama: Él equipa – No nos pide lo imposible sin antes depositar en nosotros lo necesario. Él toma nuestras historias, con sus luces y sombras, y las convierte en herramientas de misericordia.
- Dios no solo envía: Él acompaña – El camino nunca se recorre en soledad. Como le dijo a Moisés, nos dice a nosotros: “Mi presencia irá contigo.”
- Dios no solo demanda: Él llena con Su Espíritu – Todo ministerio auténtico nace de la dependencia del Espíritu Santo. Es Él quien fortalece, impulsa y sostiene cada paso.
Y así, en cada obra espiritual, predicar, liderar, evangelizar, restaurar, discipular, servir, Dios nos recuerda que Su presencia es la garantía de victoria. Como dijo nuestro Fundador, El General William Booth: “Si Dios está en eso… ¡Adelante!”
Queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a los Mayores Ángela y Eliseo Pertuz, líderes divisionales entregados que sirven con excelencia, humildad y profundo amor por la obra de Dios. Su guía firme, su visión estratégica y su corazón pastoral se reflejan en toda la División.
A los Oficiales y Salvacionistas de Colombia, gracias por su espíritu generoso, por su hospitalidad y por la pasión con la que abrazan la misión del Ejército de Salvación.
Oramos para que el Señor continúe fortaleciendo sus manos, renovando sus fuerzas y multiplicando los frutos de su ministerio.
A Dios sea la gloria. Con amor fraternal,
Coroneles Evangelina y Leonardo Fernández