Retiro Divisional de Hombres – División de Costa Rica
Los días 8 y 9 de noviembre, los hombres de la División de Costa Rica se reunieron en Concepción de Tres Ríos para vivir un fin de semana lleno de compañerismo, deporte, alegría y encuentro con Dios.
Fue un retiro en el que muchos hombres redescubrieron su propósito, fueron fortalecidos por el Espíritu Santo y renovaron su identidad como guerreros de Dios. Entre abrazos, oraciones sinceras y tiempos de reflexión, quedó claro que el Señor está levantando una generación de hombres de fe.
En este ambiente espiritual profundo reflexionamos sobre tres verdades esenciales:
Fe que Trasciende – Un hombre de fe no vive limitado a lo que ve; camina confiando en lo eterno. Esta es la fe que deja legado, que ilumina el camino de los demás y que sostiene la vida cotidiana: oración constante, lucha por la familia, perdón cuando duele, obediencia aun cuando el camino se vuelve difícil.
Es una fe que transforma al hombre y lo convierte en un testimonio vivo del poder de Dios.
Fe en Medio de la Tormenta – La fe verdadera no evita las pruebas, pero sí asegura la presencia de Dios en medio de ellas. Es el ancla que sostiene al hombre cuando los vientos de una crisis financiera, una enfermedad o un conflicto familiar amenazan con derribarlo. Durante el retiro escuchamos testimonios de hombres restaurados, provisión en momentos críticos y paz en medio del dolor. Esa fe probada es la que fortalece y edifica.
Fe con Propósito – La fe no es pasiva: actúa, construye, sirve. Cada hombre tiene un llamado específico, diseñado por Dios para impactar su hogar, su iglesia y su comunidad. Una fe con propósito transforma decisiones, impulsa al servicio, desarrolla liderazgo espiritual y da sentido a cada área de la vida. Muchos redescubrieron su llamado a vivir con intención y dirección divina.
Quiero expresar mi profundo agradecimiento al Mayor Javier Obando y al Capitán Nadir Ramírez, cuyo servicio, visión y corazón hicieron posible este retiro. También agradezco a cada hombre que participó, sirvió, compartió y permitió que Dios obrara en su vida durante este tiempo especial. Creo que este retiro no termina aquí; este es solo el comienzo de una nueva etapa espiritual.
Costa Rica necesita hombres de fe que oren con valentía, lideren con humildad, amen con firmeza y vivan con integridad. Hombres que se levanten temprano para buscar a Dios, que sostengan a sus familias con amor, que sirvan en la iglesia con pasión y que sean luz donde Él los ha colocado.
Es mi oración que cada paso que demos esté marcado por una fe que trasciende, que resiste y que actúa. Que vivamos como hombres que creen, que obedecen y que avanzan, confiando en que el Señor sigue obrando hoy.
¡Sigan creciendo, sigan avanzando, sigan siendo HOMBRES DE FE!
Un abrazo de bendición,
Coronel Leonardo Fernández
Agradecemos a Dios por su respaldo y a nuestro liderazgo Territorial por ser parte de esta bendición.