Desde el Cuartel Territorial, Costa Rica, noviembre de 2025
Queridos Salvacionistas:
En esta carta hacemos un llamado a buscar y reflejar el corazón de Dios, este es un corazón que abraza, recibe y transforma. El apóstol Pedro nos recuerda esta verdad cuando declara:
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento 2 Pedro 3:9.
Este versículo revela la amplitud del amor del Padre Celestial: una salvación que no excluye, una gracia que no olvida a nadie, una invitación que permanece abierta para todos.
A la luz de esta verdad, para nosotros los Salvacionistas, resuena la voz profética de nuestra cofundadora Catherine Booth, quien afirmó: “Si queremos mejorar el futuro, debemos incomodar el presente.” Estas palabras, nacidas de su profunda convicción en la dignidad humana y en el alcance transformador del evangelio, nos desafían a romper hábitos de indiferencia y a derribar barreras que, consciente o inconscientemente, hemos levantado en nuestras comunidades. La inclusión no es cómoda, pero sí es bíblica; no siempre es fácil, pero sí es necesaria para reflejar el Reino de Dios en la tierra.
Así como Jesús se acercó al marginado, tocó al intocable, escuchó al ignorado y caminó con el rechazado, la Iglesia también debe avanzar hacia aquellos que han sido dejados al margen del camino. Cada persona que encontramos es portadora de una historia que Dios desea redimir y de un valor que Él mismo le otorgó. La Iglesia crece de manera natural, orgánica y saludable cuando abre espacios para que todos encuentren un lugar donde ser amados, discipulados y enviados por la Gran Comisión.
Es nuestra convicción que la visión de inclusión sea una práctica concreta y diaria en cada Nombramiento y en cada corazón Salvacionista. Que el Espíritu Santo nos dé la valentía para “incomodar el presente” y así extender la misericordia sin límites del Señor, hasta que ninguno quede fuera del alcance de Su abrazo.
Con bendición y amor fraternal,
Coroneles Evangelina y Leonardo Fernández
Ejército de Salvación – Territorio Norte de Latinoamérica