Desde el Cuartel Territorial, Costa Rica, Marzo de 2025.
Queridos Salvacionistas, Paz y Gozo.
Les saludamos en el amor de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha llamado a ser un pueblo santo, apartado para Su gloria y guiado por Su Espíritu.
Qué alegría saber que nuestra identidad como hijos de Dios no solo se refleja en la salvación que hemos recibido, sino también en la manera en que vivimos cada día. Somos un testimonio vivo de Su obra transformadora, y en nuestra amada iglesia, el Ejército de Salvación, queremos seguir reflejando Su santidad en todo lo que hacemos.
Siguiendo nuestro calendario territorial, el desafío para este mes es: «Refleja Tu Santidad».
La Palabra de Dios nos recuerda en 2 Corintios 3:18 “Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a Él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen.”
¡Qué maravillosa promesa! podemos contemplar la gloria del Señor y también estamos llamados a reflejarla en nuestra vida diaria. Este convencimiento nos impulsa a vivir con corazones encendidos por Su gracia, comunidades transformadas por Su amor y una misión guiada por Su poder.
La Gracia de Dios enciende nuestro corazón
Nuestra vida espiritual comienza al reconocer la gracia inmerecida que hemos recibido. Somos llamados a vivir con gratitud, dejando que Su Palabra y Su Espíritu Santo nos renueven cada día. Como nos exhorta la Escritura: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” (Romanos 12:1 NVA) La gracia de Dios nos transforma para que reflejemos Su carácter en cada área de nuestra vida.
El Amor de Dios transforma nuestra comunidad
La santidad no es un camino solitario; se vive y se fortalece en comunidad. Reflejamos el amor de Dios cuando nos amamos unos a otros, cuando servimos con humildad y cuando buscamos la unidad como cuerpo de Cristo. Jesús nos recuerda: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” (Juan 13:35 RVA) Nuestro testimonio más poderoso es el amor que hemos recibido y compartimos, especialmente con aquellos que más lo necesitan.
El Poder de Dios nos guía en la misión
El llamado de Dios no es para que vivamos en comodidad, sino para que salgamos con valentía a extender Su Reino. Su poder nos equipa y nos fortalece en la tarea de anunciar las buenas nuevas, vivir en justicia y ser portadores de Su paz. Como nos recuerda Su Palabra: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7 RVA)
Hermanos y hermanas, este es nuestro tiempo. Dios nos llama a Reflejar Su Santidad en todo lo que hacemos, a ser facilitadores en un mundo que necesita Su Gracia, Su amor y Su poder. No nos conformemos con observar desde la distancia; seamos agentes de transformación.
Que Su gracia encienda nuestro corazón. Que Su amor nos impulse a servir. Que Su poder nos guíe en la misión.
¡Refleja Su Santidad hoy y siempre!
Coroneles Evangelina y Leonardo Fernandez
Amen, que importante es mantener nuestra santidad y reflejar que en nuestras vida habita un Dios qué es Santo y que dia a dia nos invita a ser un reflejo de su gloria y santidad.
Con Saludos Pastorales ,agradezco está reflexión y llamado
La Santidad Holística que demanda nuestro buen Dios a cada Oficial @ de nuestro Ejército ,es el llamado a ser siervos de corazón de Pesebre ,nunca olvidando que aquel que nos llamo de la tiniebla s su Luz ,nos equipa cada día para ser facilitadores y acompañantes de aquellos hermanos ,/ camaradas que luchan junto a nosotros para establecer el Reino y andando en este camino levantando y restaurando a los que viven sin esperanza .No hay camino seguro al Cielo sino vivimos en Santidad reflejada día a día
Dios le bendiga Coroneles Fernández
Gracias
Que bendición, poder recordar que compartimos el amor de Dios con otros como resultado de nuestra relación con el.
Moisés bajo del Monte con un reflejo de santidad, al estar ante la presencia de Dios, recibiendo instrucciones y sometido a su voluntad, con humildad y amor mantuvo la misma a pesar de lo que encontró abajo. Que nada nis impida mantener ese reflejo si la presencia de Dios es fuerte en tu vida y los demás lo notan.
Josué 3:5
Santificaos, porque Jehová hará mañana grandes maravillas.